martes, 4 de septiembre de 2012

2. Themis, la imagen (02/09/12)


THEMIS, LA IMAGEN

 

                        Maribel LIMA ROMERO

 

En el ámbito jurídico cuando hablamos de Justicia recordamos, sin lugar a dudas, la imagen de la Diosa Themis, vemos día con día dicha figura no sólo en despachos jurídico, también en Tribunales del Estado. Pero qué significa la Themis realmente y cuál es la deformación que sufrió en nuestra concepción de justicia actual.

La Diosa Themis nace en el mundo griego, su nombre significa ley de la naturaleza, más que ley de autoridad humana, ya que pertenecía a la clasificación de dioses antiguos, conocidos como Titanes que estaban involucrados con todo lo que era parte de la naturaleza, ésto es derivado de que era hija de Gea, Tierra, y Urano, Cielo, es decir, la filosofía griega y romana, por consecuencia, donde surge la concepción de la justicia, era algo inherente a la naturaleza, a la flora y fauna misma, no podía caer en injusticia ningún evento porque todo estaba balanceado por la justicia de la ley natural. En este sentido si un león se comía a una cebra, era algo justo porque el león necesita sobrevivir, de igual forma el león al morir alimenta el pasto, que más tarde servirá de alimento a la cebra, este ejemplo tan pionero, es la demostración adecuada para que podamos comprender que la naturaleza en sí misma guarda un balance que es justo, si algo en ese ciclo faltará, rompería la estructura que la misma Tierra y Cielo nos ofrecen, a eso se referían los griegos.

Reconocida como diosa de las leyes eternas, figura entre las esposas divinas de Zeus. Con Zeus, Themis concibió a las Horas (diosas del orden de la naturaleza y de las estaciones), Eunomia (buen orden, era la diosa de la ley y la legislación, en Roma se le conocería como disciplina), Diké (la personificación de la justicia en el mundo humano, el equivalente a la Iustitia en el mundo romano) e Irene (diosa de la paz).  Los mitógrafos y los filósofos han imaginado que Themis, como la personificación de la Justicia o de la Ley eterna, era consejera de Zeus. Entre las divinidades de la primera generación, Themis es una de las pocas que ha sido asociada a los Olímpicos, y comparte con ellos su vida en el Olimpo. Debía este honor no sólo a sus relaciones con Zeus, sino a los servicios que había prestado a los dioses inventando los oráculos, los ritos y las leyes. Themis empuña una espada con una mano mientras que con la otra sostiene una balanza y como ya es famoso, una venda le tapa los ojos, queriendo indicar que la justicia no entiende de rango, riquezas o intereses particulares. Vivió casi siempre en la tierra pero durante la edad de hierro, llena del espanto que le causaron los grandes crímenes que se cometían se trasladó al cielo donde ocupó el lugar del zodiaco llamado Virgo. Diké, una de sus hijas, se toma muchas veces por la propia Themis pero juntas forman una sola y única divinidad.

Aparece representada por símbolos y alegorías, en primer lugar es la figura de una mujer impasible, a veces con los ojos vendados, portadora de una balanza en una de sus manos que venía a significar la imparcialidad y la equidad como principios.

La venda que debe cubrir los ojos, como imagen de garantía de imparcialidad, no está en su lugar, indicando que la Justicia no es tan ciega como se la supone y la balanza que lleva en la mano derecha no está en posición de equidad sino cargada a uno de los lados.

La balanza que se representa en la mayor parte de las imágenes es la balanza griega de dos platillos y no la romana, que tiene uno solo y una pesa invariable que se desplaza sobre un eje horizontal. Eso se explica porque se trata de establecer una equivalencia entre dos objetos y a veces se representa una balanza injusta en la que uno de los platillos está inclinado. La imagen de la justicia como instrumento de cálculo sugiere la búsqueda de un resultado cierto, justo en el sentido de exacto. La balanza cumple con una función alegórica de referirse al acto de juzgar, cortar, separar, dividir, poner punto final al conflicto. La espada es un atributo colocado por los griegos a Themis y a Diké, en la temprana Edad Media, se unen los símbolos de la balanza y la espada.

La espada, otro de los símbolos de la Justicia, en ocasiones se encuentra invertida, apoyada sobre el hombro más que en actitud defensiva y estas alteraciones simbólicas de la Justicia suelen ser creaciones artificiales siempre intencionadas.

Tampoco tiene mirada la justicia ya que se la suele representar con los ojos vendados, se interpreta como el significando de que el juez no necesita, ni debe saber, ni verlo todo del justiciable, sino que ha de limitar su juicio al hecho concreto.

En esta tesitura, cabe destacar que la justicia en sus orígenes, tenía una razón de ser, es decir, los griegos en su mitología o religión daban a todo evento alguna explicación, por tal motivo su cultura fue rica en su sabiduría, es el primer momento donde surge la Themis como una explicación a las cosas que suceden en la naturaleza y posteriormente a los hechos humanos.

Ahora bien, con el devenir de los años y la evolución social, se denota que no tenemos congruencia universal en una definición de la justicia, esto es derivado a que aun cuando no hemos analizado el origen o el contexto donde surgió la Themis, si entendiéramos su nacimiento podríamos entender de qué se trata la justicia. La modernidad trae consigo la falta de análisis filosófico sobre las cuestiones más básicas, sin implicarla con las normas jurídicas y el derecho, la justicia sí existe, sólo es cuestión de analizarla desde su concepto más básico, y entender porque la justicia surgió.

domingo, 26 de agosto de 2012

1. ¿Qué es la Justicia y lo justo? (26/08/12)


¿QUÉ ES LA JUSTICIA Y LO JUSTO?

 

                        Maribel LIMA ROMERO

 

          Justicia es identificado como: Iustitia est constans et perpetua voluntas ius suum cuique tribuendi, "La justicia es la constante y perpetua voluntad de dar (conceder) a cada uno su derecho" (Ulpiano). Sin embargo esa definición nos enfrenta a cuestionamientos epistemológicos, metalingüísticos y filosóficos dado que no podemos responder con certeza cual es el “derecho” o “lo suyo” de cada individuo. La palabra justicia nos ha llevado por teorías que tratan de definirlas lo cual origina múltiples concepciones que son dispares entre sí.

         ¿Por qué nos enfrentamos con diversos escollos para darle uniformidad y universalidad al término justicia? Paradójicamente la respuesta a esta interrogante trae de la mano la esencia, sin llamarle concepto, de lo que es la justicia.

          La justicia es algo intangible, no se puede palpar, porque no es un ente corpóreo, a pesar de ello identificamos la justicia por medio de nuestro psique e,  increíblemente, influenciado por los sentidos. Por tal motivo existe la justicia al igual que otros conceptos no corpóreos como el amor, la perfección, la tristeza o la alegría.

         En este rubro cabe señalar que dentro de nuestro ámbito jurídico debemos tener siempre claro que vivimos, convivimos y usamos las ficciones jurídicas, las cuales “son algo que no es, pero como si lo fuera”, es decir, no son pero si existen, nosotros le damos un significado para darle el atributo de su existencia. Lo mismo sucede con la justicia, le atribuimos a las definiciones de dicho término, aspectos subjetivos de lo que para la persona que realiza la teoría significa. En esta tesitura debemos estar conscientes y recordar que las conceptualizaciones son hechas por sujetos y por ello estarán empapadas de subjetivismo.

         Encontramos obstáculos al definirla puesto que la justicia es: social, un valor determinado por la sociedad. Nació en el núcleo de la sociedad, por la necesidad de mantener la armonía entre sus integrantes, la justicia está por y para ellos, se basa en un consenso amplio en los individuos de una sociedad sobre lo bueno y lo malo, y otros aspectos prácticos de comportamiento, en toda sociedad humana, la mayoría de sus miembros tienen una concepción de lo justo, y se considera una virtud social el actuar de acuerdo con esa concepción; atemporal, ya que la sociedad evoluciona, su ideología también se transforma y lo que es justo en una época puede que no lo sea en la siguiente generación, esta idea trasladada a un ámbito de sujetos, puede ser que un individuo en su juventud crea que un hecho es injusto, mientras que en su vejez, debido a los cambios de su vida, la experiencia y vivencias, la concepción sobre el mismo hecho lo califique como  justo; es aespacial, ya que trasciende tanto el tiempo como el espacio, no se trata de que éste carece de tiempo y espacio, sino de que va más allá de lo espacial y lo temporal, no tiene un espacio delimitado, no se puede tomar un mapa y trazar sobre que latitudes o longitudes la justicia significa algo; no es universal, con la idea de globalización, la internalización, la era planetaria, hemos tratado de mundializar las conceptos, sin embargo con la justicia no puede ocurrir de esa forma, ya que su definición es tan variada en todas las sociedades del mundo (pues las sociedades, por sus costumbres, historia y cultura, son diversas) que no podemos atribuirle al concepto una universalidad; es interdisciplinario, no es un término totalmente jurídico, cualquier disciplina trata de definir la justicia y la justicia está mezclada con cada materia. Lo juristas se han apropiado de dicho término y han tratado de definirlo, sin embargo cómo podemos definir la justicia si no podemos definir al propio Derecho, se dice que el Derecho debe buscar la justicia, pero no sabemos con certeza qué es derecho, es decir, no sabemos cuál es el medio para llegar a una justicia.

           Hasta aquí he desarrollado las características de la justicia, sin embargo no he dicho qué es la justicia y qué es lo justo, pero en los párrafos precedentes he destacado que la justicia no puede ser definida y tomada como verdad al cien por ciento, es por ello que cada uno de nosotros debemos de reflexionar, pensar y elaborar un término de justicia, con la cualidad de pensar en la humanidad, de servicio y generosidad con los mismos humanos, no ser individualistas en la formación de nuestro concepto, sino pensar en el beneficio de nuestra sociedad.